Lecciones Aprendidas: Cheech y Chong en la brecha de seguridad en Y-12

Por Lee Maril (Traducido por Juan F. López)

El 28 de julio del 2012, una monja de de 82 años de edad y sus dos cómplices – ambos personas de la tercera edad – irrumpieron en el cacareado y supuestamente impenetrable  sistema de perímetro de protección del Complejo Nacional de Seguridad Y-12 en Oak Ridge, donde uranio para armas nucleares es guardado y procesado (el complejo Y-12 no está afiliado con los Laboratorios Nacionales de Oak Ridge (ORNL por sus siglas en ingles); un reporte del incidente por el Inspector General del Departamento de Energía está lleno de jerga burocrática, pero este revela que el sistema de seguridad en Y-12 y sus prácticas son peor que el papel  que Cheech y Chong hubiesen podido hacer en sus rutinas de comedias más locas o en alguna de sus películas chifladas.

La brecha de seguridad en Y-12 es peor que el papel  que Cheech y Chong hubiesen podido hacer en sus rutinas de comedias más locas o en alguna de sus películas chifladas llenas de sátira e ironía sobre la condición humana.  Por un lado, el publico esta informado (http://energy.gov/sites/prod/files/IG-0868_0.pdf ) que el Complejo Nacional de Seguridad Y-12 en Oak Ridge, Tennessee, tiene “unos mecanismos de seguridad extensivos que dependen en una fuerza protectora bien entrenada y extensamente equipada, tecnología avanzada, y una variedad de fortificaciones físicas” a un costo de $150 millones en este año solamente.  Este precio anual presuntamente va dirigido para proteger y asegurar  la seguridad de esta vital instalación nuclear.

Por otro lado, cuando una monja de 82 años y dos amigos de ellas que son de la tercera edad irrumpieron durante la madrugada del 28 de junio en Y-12, que procesa y guarda uranio,  se toparon con las personificaciones de Cheech y Chong en todas las “capas” de este elaborado sistema de seguridad.  La Hermana Megan Rice y sus dos cómplices,  Michael Walli y Greg Boertje-Obed, fueron arrestados cuando literalmente llamaron a un guardia que estaba pasando, de la misma manera en que los Neoyorkinos  llaman a un taxista reluctante.  Un guardia de Y-12 fracaso en sacar su arma y aun dejo que los tres sospechosos recogieran sus bultos hasta que decidió en llamar al equipo de respaldo (El Complejo Nacional de Seguridad Y-12 es una de las cuatro instalaciones de la Administración Nacional de Seguridad Nuclear en las Empresas de Seguridad Nuclear en Oak Ridge;  no está afiliada con los Laboratorios Nacionales Oak Ridge [ORNL por sus siglas en ingles].   La brecha ocurrió el 28 de julio en el complejo Y-12, no en ORNL.)

Este trío de intrusos están actualmente acusados de un crimen, destrucción maliciosa de propiedad, y traspaso, un delito menor.  Incluido en los cargos del crimen están el haber pintado en uno de los edificios de Y-12 el lema “woe to the empire of blood” (Ay del imperio de la sangre) y “the fruit of justice is peace” (el fruto de la justicia es la paz). (AP, New charges filed in nuclear plant breach, http://bigstory.ap.org/article/new-charges-filed-nuclear-weapons-plant-breach )

Pero el resultado de esta farsa de seguridad pudo haber sido increíblemente triste si la monja y sus dos amigos hubiesen sido terroristas profesionales.

Ahora hay un nuevo reporte en el cual Gregory H.Friedman, Inspector General del Departamento de Energia, investiga el incidente. (A Special Report: Inquiry into the Security Breach at the National Nuclear Administration’s Y-12 National Security Complex,  http://oakridgetoday.com/wp-content/uploads/2012/08/DOEInspectorGeneralReport_Y-12SecurityBreach.pdf )

Después que en su revision el Inspector General Friedman “… condujo entrevistas con oficiales Federales y contratistas, personal de seguridad, y los operadores de alarmas en las estaciones” y luego leyendo “información pertinente a la secuencia de eventos sobre la brecha”,  el cacareado sistema de seguridad parece como si hubiese sido construido desde cero por Cheech y Chong.  Y mantenido, operado y escribieron los reportes donde se proyectaban como más grande de la realidad.  Los mismos Cheeches y Chongs estuvieron literalmente dormidos en el volante en la madrugada el día que la Hermana Megan y sus confederados irrumpieron a través de un sinnúmero de  capas de seguridad en el cual la pagina web de Y-12 describe como “… la seguridad más rigurosa del mundo”.

Este reporte resume que, “… nosotros identificamos muestras de ineptitud problemáticas en cuanto a las reacciones hacia las alarmas, fallas, mantenimiento de sistema de seguridad critico, sobre dependencia en medidas compensatorias, malentendidos de protocolos de seguridad, y debilidades en contratos y manejo de recursos.  La gobernanza de contratos y el descuido Federal han fallado en identificar y corregir indicadores primarios de estas múltiples fallas del sistema”.

Pero esto es solo la punta de esta pesadilla/farsa de seguridad en el cual la culpa ha sido puesta inicialmente en los menos responsables, los guardias.  Gradualmente y de mala gana, el reporte, usando confusión interminable burocrática, jerga y  una variedad de voz pasiva, documentan que la responsabilidad recae también en el gerente de la instalación, el gerente de los contratistas, un subsidiario de Babcock and Wilcox, y los varios niveles de burocracia federal los cuales continúan ignorando los serios problemas de seguridad  a pesar que el sistema de seguridad esta, por lo menos de acuerdo a lo que está escrito, repleto de enormes recursos fiscales.

Yo debo admitir que en mi columna previa en HSNW (http://www.homelandsecuritynewswire.com/dr20120822-y12-and-operator-error), basado en los hechos en aquel momento sobre este caso (ver William J. Broad, “The Nun Who Broke Into the Nuclear Sanctum,”  New York Times, 11 August 2012, p. 1A; y AP’s Erik Schelzig, “New Charges Filed in Nuclear Weapons Plant Breach,” Yahoo!News, 9 August 2012), yo subestime gravemente el nivel de incompetencia de seguridad y mal manejo en Y-12.

Lo que tenemos en este reporte altamente esterilizado y revisado auto-reporte – después de la jerga y las racionalizaciones y justificaciones han sido barridas – es más o menos la siguiente lista de circunstancias problemáticas:

1-    Las cámaras de seguridad no funcionaron porque estaban dañadas desde hace semanas o meses y no existió una directriz de darle mantenimiento cuando este inoperables.

2-    Los tres sospechosos tuvieron que entregarse debido a que después de tres horas ni un guardia en Y-12 sabia que ellos habían irrumpidos a través de tres verjas de seguridad, cámaras y otros aparatos de seguridad.

3-    En adición al equipo de seguridad identificado, también había otro equipo clasificado que tampoco funciono o no se la había proveído el mantenimiento necesario.

4-    El contratista de seguridad, quien es un subsidiario de una corporación que construyo el equipo de seguridad, está acusado por un gran número de lapsos de seguridad y un “pleito” en su contra ha sido iniciado.

5-    Descuido Federal, el llamado “modelo de gobernanza”, fallo en múltiples niveles, incluyendo, auto-reportes caracterizando los sistemas de seguridad como satisfactorios a pesar de que habían serios problemas de comunicación en este “modelo de gobernanza” y entre este “modelo” y la gerencia de contratistas.

6-    Un tipo de cámaras de vigilancia utilizado no era apropiado para esta tarea de seguridad particular, pero este problema corriente nunca fue rectificado.

El reporte provee ocho maneras diferentes en las cuales acciones adicionales debieron ser tomadas, desde verificar que el equipo de seguridad en Y-12 sea “reparada y operacional” hasta un “reporte de lecciones aprendidas” que va a ser compartida en todo Y-12.  ¿“Lecciones aprendidas?”

Mientras guardias específicos, supervisores y gerentes de la instalación han sido despedidos, ¿qué hay con el tan cacareado “modelo de gobernanza” que fue implementado en Y-12?  Este “modelo de gobernanza”, la gerencia habla en nombre de todos los oficiales – ninguno es nombrado – comparten una responsabilidad por la alucinante revelación de desastre de seguridad en progreso.

La semana pasada marco el undécimo aniversario de los eventos de septiembre 11, eventos cuales desencadenaron una inversión significativa en nuestra seguridad nacional. Este reporte por el Inspector General del Departamento de Energía sugiere que mientras ha habido muchos logros a través de la nación, todavía existen impresionantes lapsos en Y-12 que tiene que ser examinados de cerca no solamente por los oficiales federales que están a cargo, sino también por el Congreso.  Al final, este reporte problemático documenta la necesidad de continuar haciendo preguntas  de por qué y cómo una  cultura de Cheech and Chong ha prevalecido en Y-12 hasta el 28 de julio del 2012.  En contraste con los estándares establecidos por el “modelo de gobernanza” en Y-12, un manejo gerencial que ha fracasado miserablemente, el sistema de Y-12 debe ser arreglado no solo en un papel burocrático, pero también en realidad.  La seguridad de nuestra nación requiere esto.

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